Coches-autonomos_Think-Up_LKS

Código ético de los coches autónomos

Antes de hablar del código ético del coche autónomo describamos qué es. El coche autónomo es un vehículo que no tiene porqué ser manejado por una persona humana, que percibe el medio que le rodea a través de tecnologías como la visión computarizada, sistemas de posicionamiento global, láser y radares; y que consigue llegar a la ruta que le marca la persona, si ésta está previamente cartografiada, es decir, si aparece en su sistema de GPS.

Respecto a si se puede circular con este tipo de coches, en 2015 se aprobó la primera normativa que permitía la prueba de vehículos autónomos en carreteras españolas, y en marzo de 2016 también se aprobó el aparcamiento automático, es decir, que el conductor no esté dentro del vehículo durante la operación. Actualmente cualquier persona puede conducir un Tesla (fabricante de coches autónomos) con el modo “autopilot”,  y la Dirección General de Tráfico ya ha comenzado a reglamentar este tipo de conducción:

– Se está definiendo cuáles son los niveles de automatización de los vehículos

– Se está trabajando en una nueva ley de seguro obligatorio y seguridad vial

¿Qué código ético tienen los vehículos autónomos?

Como hemos visto a nivel de normativa se está avanzando muy rápidamente, pero existen otros aspectos que deberíamos de tomar en cuenta. Un coche autónomo es un coche robótico, es decir, que se rige por unos algoritmos, unas señales que percibe del exterior, etc… Entonces, si un vehículo autónomo tiene un accidente, ¿quién es el responsable? ¿El que lo ha programado, la persona que se sienta en el lugar del conductor aunque no conduzca? En el único accidente mortal (julio de 2016 en EEUU) que desgraciadamente se ha producido hasta ahora, el coche autónomo no supo ver la trayectoria del camión que originaría el accidente, y el conductor no tomó los mandos del vehículo, por lo que murió en el acto.

La Administración Nacional de Seguridad en el Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) tras investigar el caso, anunció en enero de este año que el sistema automático del coche no pudo adelantarse a la maniobra del conductor del camión ni evitar la colisión, cosa que el propio conductor tampoco hizo. Por ello, la responsabilidad del mismo recae exclusivamente sobre el conductor fallecido.

Pero hay más preguntas, y ¿si el coche detecta que no puede evitar un accidente y debe de elegir entre salvar al conductor o a las personas contra las que se va a chocar? ¿A quién elegirá?

No sabemos en qué basan sus algoritmos los fabricantes de coches autónomos, y, por tanto, desconocemos cuál es el código ético de estos coches, que para 2020 seguramente veamos circular en nuestras carreteras con total normalidad.

¿Te ha interesado el artículo? No dudes en contarnos temas que te interesen para tratar en nuestro canal de ingenio e innovación.

0
0

Únete a nuestro canal de innovación

Entérate de las últimas novedades.
Recibe nuestros artículos directamente en tu bandeja de entrada.

Suscríbete ahora

Sin Comentarios

Enviar un comentario

Artículos relacionados